Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
son un factor clave para cualquier país desde sus dimensiones económicas,
sociales, políticas y culturales en las últimas décadas, teniendo mayor relevancia
en el ámbito educativo.
La incorporación al sistema educativo de las TIC en algunas
instituciones educativa, han generado un efecto positivo en la mejora de la
calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje; teniendo efecto en la
práctica docente como para los procesos de aprendizaje y por ende en los
aprendizajes de los estudiantes. Sin embargo, el rol del estado en materia de
políticas educativas, aunque ha incluido las TIC como tema en los planes de desarrollo,
no son suficientes para que todas las instituciones educativas del país, elaboraren
currículos que garanticen una formación básica de calidad en las TIC para todos
los ciudadanos.
Desde distintas corrientes teóricas, se admite que la
función de la escuela debe ser la preparación de las nuevas generaciones para
su incorporación en el mundo laboral y desde esta perspectiva no todas las
instituciones educativas pueden ofrecer currículos que desarrollen las
competencias tecnológicas que el mundo actual necesita para promover la
igualdad de oportunidades o para eliminar las desigualdades sociales. Para
ello, las instituciones educativas requieren que el gobierno invierta más y
proponga mejores estrategias de incorporación de las TIC en todos los rincones
del país, como por ejemplo inventarios tecnológicos como computadoras,
impresoras, conectividad, programas, software educativo y además contar con
personal docente capacitado que le permita dinamizar un proyecto educativo que
incluya las TIC con objetivos planteados pedagógicamente.
La calidad de la educación, generalmente centrada en las
innovaciones curriculares y didácticas, no puede plantearse al margen de los
recursos disponibles para llevar adelante las reformas e innovaciones en
materia educativa, ni de las formas de gestión que posibilitan su
implementación. Sin embargo, la incorporación de las TIC como contenidos
básicos comunes es un elemento que puede contribuir a una mayor vinculación
entre los contextos de enseñanza y las culturas que se desarrollan más allá del
ámbito escolar.
Los niños y adolescentes gracias a las TIC, llegan hoy día a
la escuela con un abundante capital de conocimientos, concepciones ideológicas
y preconcepciones sobre los diferentes ámbitos de la realidad. Ante esta
situación, las instituciones educativas enfrentan el desafío no sólo de
incorporar las nuevas tecnologías de la información como contenidos de la
enseñanza, sino también implementar y evaluar prácticas pedagógicas que
promuevan el desarrollo de una disposición reflexiva sobre los conocimientos y
los usos tecnológicos.
Este desafío, sin embargo, no es una responsabilidad
exclusiva de las instituciones educativas. En una época caracterizada por la
agudización de las desigualdades sociales, la aceleración de los cambios
tecnológicos, la internacionalización de los mercados de bienes y capitales y
el incremento del desempleo, el estado tiene una responsabilidad intransferible
en cuanto a garantizar a toda la población, independientemente de su edad, sexo
u otra condición, el acceso a la información necesaria para comprender y
manipular las nuevas tecnologías. Pues si esto no se tiene en cuenta en las políticas
gubernamentales se corre el riesgo de aumentar el desnivel de información y de
poder entre los ciudadanos de status socioeconómico alto capaces de sistematizar
sus empresas y sus hogares y los ciudadanos que no tiene acceso al mundo
computarizado. Sin embargo, es necesario destacar que estas posibles consecuencias
no son producto de las nuevas tecnologías en sí mismas, sino resultantes de la
matriz social en la que se produce el actual desarrollo tecnológico.
De todos modos y para nuestro entorno latinoamericano,
podemos establecer que aproximadamente hace unos 25 años se implementó la
entrada de los computadores y hace 15 años, la entrada del ciberespacio a las
actividades académicas de nuestras instituciones educativas; y aun así, en
Colombia, existe una brecha muy notoria en este aspecto, con regiones donde ni
lo uno ni lo otro y que decir, del modo de utilizarlos en el aula y del
aprender sobre las TIC, aprender de las TIC y aprender con las TIC.
Para finalizar, considero que la tecnología educativa es un
factor fundamental para el desarrollo de los países, por tal razón el gobierno
debe generar políticas claras la implementación de las TIC en todo el
territorio colombiano y fuertes inversiones económicas en investigación, que
permita crear una cultura de innovación en las aulas que logue el sueño de
hacer de Colombia la mejor educada de América Latina para el 2025 ,reflejándose
esto, en reducción de la pobreza y un
país más competitivo en el ámbito internacional.
Referencia Bibliográficas
CVUDES. Libro Electrónico Multimedial: Tecnología Educativa. Recuperado de: http://aulavirtual.eaie.cvudes.edu.co/publico/lems/L.000.014.MG/librov2.html
Tecnología educativa Política, historias, propuestas Litwin, Edith, Edición Pidos SA, Recuperado de http://cursa.ihmc.us/rid=1304906911562_1271457301_25975/30LIGUORI-Laura-Las-nuevas-tecnologias.pdf
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