domingo, 4 de marzo de 2018

LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA COMO UN FACTOR DE DESARROLLO DE LOS PAÍSES. ¿REALIDAD O UTOPÍA?


Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son un factor clave para cualquier país desde sus dimensiones económicas, sociales, políticas y culturales en las últimas décadas, teniendo mayor relevancia en el ámbito educativo.

La incorporación al sistema educativo de las TIC en algunas instituciones educativa, han generado un efecto positivo en la mejora de la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje; teniendo efecto en la práctica docente como para los procesos de aprendizaje y por ende en los aprendizajes de los estudiantes. Sin embargo, el rol del estado en materia de políticas educativas, aunque ha incluido las TIC como tema en los planes de desarrollo, no son suficientes para que todas las instituciones educativas del país, elaboraren currículos que garanticen una formación básica de calidad en las TIC para todos los ciudadanos.

Desde distintas corrientes teóricas, se admite que la función de la escuela debe ser la preparación de las nuevas generaciones para su incorporación en el mundo laboral y desde esta perspectiva no todas las instituciones educativas pueden ofrecer currículos que desarrollen las competencias tecnológicas que el mundo actual necesita para promover la igualdad de oportunidades o para eliminar las desigualdades sociales. Para ello, las instituciones educativas requieren que el gobierno invierta más y proponga mejores estrategias de incorporación de las TIC en todos los rincones del país, como por ejemplo inventarios tecnológicos como computadoras, impresoras, conectividad, programas, software educativo y además contar con personal docente capacitado que le permita dinamizar un proyecto educativo que incluya las TIC con objetivos planteados pedagógicamente.

La calidad de la educación, generalmente centrada en las innovaciones curriculares y didácticas, no puede plantearse al margen de los recursos disponibles para llevar adelante las reformas e innovaciones en materia educativa, ni de las formas de gestión que posibilitan su implementación. Sin embargo, la incorporación de las TIC como contenidos básicos comunes es un elemento que puede contribuir a una mayor vinculación entre los contextos de enseñanza y las culturas que se desarrollan más allá del ámbito escolar.

Los niños y adolescentes gracias a las TIC, llegan hoy día a la escuela con un abundante capital de conocimientos, concepciones ideológicas y preconcepciones sobre los diferentes ámbitos de la realidad. Ante esta situación, las instituciones educativas enfrentan el desafío no sólo de incorporar las nuevas tecnologías de la información como contenidos de la enseñanza, sino también implementar y evaluar prácticas pedagógicas que promuevan el desarrollo de una disposición reflexiva sobre los conocimientos y los usos tecnológicos.

Este desafío, sin embargo, no es una responsabilidad exclusiva de las instituciones educativas. En una época caracterizada por la agudización de las desigualdades sociales, la aceleración de los cambios tecnológicos, la internacionalización de los mercados de bienes y capitales y el incremento del desempleo, el estado tiene una responsabilidad intransferible en cuanto a garantizar a toda la población, independientemente de su edad, sexo u otra condición, el acceso a la información necesaria para comprender y manipular las nuevas tecnologías. Pues si esto no se tiene en cuenta en las políticas gubernamentales se corre el riesgo de aumentar el desnivel de información y de poder entre los ciudadanos de status socioeconómico alto capaces de sistematizar sus empresas y sus hogares y los ciudadanos que no tiene acceso al mundo computarizado. Sin embargo, es necesario destacar que estas posibles consecuencias no son producto de las nuevas tecnologías en sí mismas, sino resultantes de la matriz social en la que se produce el actual desarrollo tecnológico.

De todos modos y para nuestro entorno latinoamericano, podemos establecer que aproximadamente hace unos 25 años se implementó la entrada de los computadores y hace 15 años, la entrada del ciberespacio a las actividades académicas de nuestras instituciones educativas; y aun así, en Colombia, existe una brecha muy notoria en este aspecto, con regiones donde ni lo uno ni lo otro y que decir, del modo de utilizarlos en el aula y del aprender sobre las TIC, aprender de las TIC y aprender con las TIC.

Para finalizar, considero que la tecnología educativa es un factor fundamental para el desarrollo de los países, por tal razón el gobierno debe generar políticas claras la implementación de las TIC en todo el territorio colombiano y fuertes inversiones económicas en investigación, que permita crear una cultura de innovación en las aulas que logue el sueño de hacer de Colombia la mejor educada de América Latina para el 2025 ,reflejándose esto, en reducción de la pobreza y un país más competitivo en el ámbito internacional.



Referencia Bibliográficas


CVUDES. Libro Electrónico Multimedial: Tecnología Educativa. Recuperado de: http://aulavirtual.eaie.cvudes.edu.co/publico/lems/L.000.014.MG/librov2.html

Tecnología educativa Política, historias, propuestas Litwin, Edith, Edición Pidos SA, Recuperado de http://cursa.ihmc.us/rid=1304906911562_1271457301_25975/30LIGUORI-Laura-Las-nuevas-tecnologias.pdf 


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